Episodio 5 · La Historia de Moisés
Capítulo 6: El Hermano que Perdió
Chapter 6: El Hermano que Perdió
Moisés se paró frente a las puertas del palacio. Cuarenta años atrás, había corrido a través de ellas con sangre en sus manos. Ahora regresaba con nada más que un cayado de madera y un mensaje que podía incendiar el mundo.
La sala del trono era vasta y fría. Oro por todas partes. Incienso espeso en el aire. Y allí, en un trono de oro, estaba sentado Ramsés.
No era el muchacho risueño de las carreras de carros. Su rostro se había endurecido como piedra — líneas talladas donde solía vivir la risa. Una serpiente dorada coronaba su cabeza.
No se levantó.
RAMSÉS“Cuarenta años. Ni una palabra. Ni un mensaje. Y ahora regresas — ¿por esclavos?”
Moisés dio un paso adelante. Habló del fuego en la montaña. La voz. El Dios que lo había enviado a liberar a Su pueblo.
Entonces Ramsés descendió los escalones. Lentamente. Cada paso deliberado. Se detuvo lo suficientemente cerca para susurrar.
RAMSÉS“¿Tu pueblo? Yo era tu pueblo. Te llamaba hermano. Te habría dado la mitad de mi reino. Y me elegiste a ellos sobre mí.”
Su voz se quebró en la palabra hermano. Por un instante, sus ojos brillaron húmedos — el muchacho que Moisés recordaba todavía vivo en algún lugar bajo la piedra.
Entonces su mandíbula se tensó. La humedad desapareció. Solo quedó Faraón.
Moisés extendió la mano hacia su brazo — el viejo gesto de su niñez. Ramsés se apartó como si el contacto fuera fuego.
RAMSÉS“El muchacho que amaba murió la noche que huiste. Tú lo mataste. La respuesta de Faraón es no.”
Dio la espalda y subió a su trono.
Moisés caminó hacia las puertas. Se cerraron de golpe detrás de él como una tumba sellándose.
No miró hacia atrás. Si lo hubiera hecho, podría haber visto a Ramsés agarrando los brazos de su trono hasta que sus nudillos se pusieron blancos.
Pero Moisés no miró hacia atrás. Y nunca volvería a ver a su hermano — solo a su enemigo.