Episodio 15 · La Historia de Jonás
Capítulo 8: El Profeta Furioso
Chapter 8: El Profeta Furioso
Jonás estaba furioso y ardía de ira. El texto dice que le pareció muy mal.
Salió de la ciudad, se sentó en una colina con vista a Nínive, y oró. Se quejó ante el SEÑOR.
JONÁS“¿No es esto lo que yo decía cuando aún estaba en mi tierra, SEÑOR? ¡Por eso me apresuré a huir a Tarsis! Yo sabía que tú eres un Dios misericordioso y compasivo, lento para la ira y lleno de amor inagotable. Estás dispuesto a arrepentirte de enviar la destrucción.”— Jonás 4:2
No abordó aquel barco porque tenía miedo de los asirios. Lo abordó porque sabía que si Nínive se arrepentía, Dios los perdonaría. Y no podía soportar ese pensamiento.
Clemente. Compasivo. Lento para la ira. Grande en amor. Esas palabras habían sido la esperanza de Israel durante siglos. Y Jonás se las arrojó a Dios como un insulto.
Luego le pidió a Dios que lo matara.
JONÁS“Quítame la vida, porque me es mejor morir que vivir.”— Jonás 4:3
Dios respondió con una sola pregunta.
DIOS“¿Tienes razón en enojarte?”— Jonás 4:4
Jonás no respondió. Le dio la espalda a la ciudad, caminó hacia el este, y esperó a que Dios la destruyera de todos modos.