Episodio 27 · Nehemías
Capítulo 2: El Vino del Rey
Chapter 2: El Vino del Rey
Pero un día en particular, la máscara se cayó. Nehemías llevó el vino al rey y, por primera vez, su rostro delató su dolor. En las cortes de Persia, un rostro abatido ante el rey podía interpretarse como deslealtad o incluso como señal de traición. Lo que vino después lo aterró.
REY ARTAJERJES“¿Por qué está triste tu rostro si no estás enfermo? Esto no es más que tristeza de corazón.”— Nehemías 2:2
Nehemías sintió mucho temor. Pero respondió.
NEHEMÍAS“¡Que viva el rey para siempre! ¿Cómo no va a estar triste mi rostro cuando la ciudad donde están sepultados mis antepasados está en ruinas y sus puertas han sido destruidas por el fuego?”— Nehemías 2:3
El rey lo miró.
REY ARTAJERJES“¿Qué es lo que deseas?”— Nehemías 2:4
Antes de responder, Nehemías envió una oración silenciosa al Dios del cielo.
NEHEMÍAS“Si le place al rey, y si tu siervo ha hallado gracia ante tus ojos, déjame ir a Judá, a la ciudad de las tumbas de mis padres, para que pueda reconstruirla.”— Nehemías 2:5
NEHEMÍAS“Si le place al rey, que me den cartas para los gobernadores del otro lado del río Éufrates, para que me concedan paso seguro hasta que llegue a Judá. Y una carta para Asaf, guardián del bosque real, para que me dé madera para las puertas de la ciudadela junto al Templo, para la muralla de la ciudad y para una residencia para mí.”— Nehemías 2:7-8
El rey le concedió todo. Le dio las cartas, la madera, oficiales del ejército y caballería como escolta, y lo nombró gobernador de Judá. Un copero acababa de recibir autoridad sobre toda una provincia. Las Escrituras registran por qué algo de esto fue posible. "Porque la bondadosa mano de mi Dios estaba sobre mí."