Episodio 21 · La Resurrección de Lázaro
Capítulo 8: ¡Sal Fuera!
Chapter 8: ¡Sal Fuera!
Con la piedra quitada, Jesús alzó los ojos al cielo y oró en voz alta. No lo hacía para el público. Él mismo lo dijo. El Padre siempre le escuchaba. La oración dicha en voz alta era para las personas que estaban allí, para que cuando ocurriera lo que vendría a continuación, supieran exactamente de dónde provenía.
JESÚS“Padre, gracias te doy por haberme oído. Yo sabía que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor, para que crean que tú me has enviado.”— Juan 11:41-42
Luego se volvió hacia el sepulcro y clamó en voz alta.
JESÚS“¡Lázaro, ven fuera!”— Juan 11:43
Y Lázaro salió.
Todavía estaba envuelto en sus vendas de sepultura, con manos y pies atados en tiras de lino, y el rostro cubierto con un sudario. Estaba vivo y de pie a la entrada del sepulcro, pero no podía moverse con libertad.
Jesús no lo desenvolvió Él mismo. Se volvió hacia las personas que estaban allí y les dio algo que hacer.
JESÚS“Desatadle, y dejadle ir.”— Juan 11:44
El milagro requirió una sola voz. Pero la restauración de Lázaro a su vida, a su familia y a su comunidad requirió las manos de quienes lo rodeaban. La misma multitud que había estado allí llorando se adelantó y comenzó a quitarle las vendas.